LA BARAJA

LA BARAJA
La estructura de la baraja reproduce el histórico suceso de Villalar y la Revuelta Comunera, disponiendo a los personajes y entidades históricas en los distintos palos. Así, los Ases representan a los estamentos sociales del momento: alta burguesía (Oros), clero (Copas), el común (espadas) y la nobleza (bastos). Los personajes relevantes del bando comunero y el realista aparecen en las figuras,  mientras que las cartas del 2 al 7 representan los momentos políticos determinantes (oros), los acontecimientos relevantes (copas), los oficios del común (espadas), y las batallas y acciones militares (bastos).

La baraja española se encuentra presente en la mayoría de los hogares castellanos, siendo referencia obligada en los tiempos de ocio de las gentes de esta tierra. La popularidad de la baraja, la convierte en el ideal transmisor de la historia que conmemoramos el Día de Villalar, por ser un objeto lúdico y cotidiano, de gran carga estética y creativa.

Uno de los objetivos de este proyecto cultural y artístico es reproducir, no solo la historia común de Castilla, sino también, el espíritu didáctico de aleluyas y pliegos de cordel, y el carácter festivo y comunal de los juegos de cartas.
Por ello, el acabado final de la baraja quiere asemejar los grabados y plumillas de época, que representan a los personajes del momento y su entorno más significativo. Esa forma de trabajo también la encontramos en “aleluyas” y pliegos de cordel, destacando su sobriedad, sencillez y realismo.

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